Teletrabajo, el indicador clave de nuestra digitalización.

Con la llegada de Ómicron muchas empresas han vuelto a optar por el teletrabajo total para así evitar los contagios entre sus empleados. Antes de la Pandemia sólo un 4% de los asalariados disfrutaba del teletrabajo en España, durante los periodos más duros de la Covid 19 en 2020 se llegó a superar al 16,2 % de teletrabajadores. En la Eurozona más de un 20% de los trabajadores teletrabajan de forma habitual.

Aerín y el teletrabajo

En Aerín Sistemas, el teletrabajo ha sido uno de los indicadores clave de nuestra digitalización. El desarrollo de la gestión por proyectos y las estructuras organizativas matriciales lo han hecho posible.

Ofreciendo a nuestros empleados la oportunidad de trabajar desde casa en full-remote, no sólo reducimos el estrés del transporte hasta la oficina o los ruidos y distracciones que hacen que sean menos productivos, sino que también conseguimos un mayor bienestar, eliminando así el riesgo del efecto «burn out». Esto es un estado de agotamiento físico, emocional o mental, caracterizado por la pérdida paulatina de interés en las tareas y el sentido de responsabilidad, pudiendo provocar profundas depresiones.

En Aerín el teletrabajo va de la mano del horario flexible, ya que desde casa es posible organizar la jornada laboral de forma más efectiva, facilitando la conciliación de la vida laboral y familiar. Pudiendo elegir a qué hora del día prefieren trabajar nuestros empleados (temprano por la mañana o tarde por la noche). Facilitando el aumento de la productividad, el alcance de los objetivos y una mayor satisfacción laboral, adaptando las responsabilidades laborales a la vida diaria de una forma «ad-hoc» y más eficiente.

¿Cómo lo hacemos?

Gracias a nuestra tecnología, trabajar desde casa no supone un obstáculo para realizar las funciones de manera operativa y efectiva. Las reuniones tienen lugar a través de videoconferencia, y gracias a las herramientas colaborativas de Google compartimos el estado, los timings y correcciones de los proyectos de una forma fluida. Pero la clave de este nuevo paradigma laboral radica en nuestra metodología de trabajo, basada en las metodologías ágiles.

Seguimos los siguientes pasos:

  1. Nuestros proyectos se componen de múltiples y breves iteraciones en las que el equipo comparte los avances con nuestros clientes y con el propio equipo.
  1. Nos adaptamos a las necesidades y el entorno. La colaboración con los clientes y la reasignación de recursos para adaptarnos a las circunstancias es más importante que el cumplimiento de un contrato rígido e inamovible.
  1. Realizamos entregas frecuentes: a través de demostraciones y revisiones del trabajo cada cierto tiempo (normalmente, entre una y cuatro semanas).
  1. Trabajamos en equipo, poniendo a nuestros trabajadores en el centro de los proyectos. Para así crear equipos multifuncionales, compartiendo experiencias para que cada proyecto aporte un aprendizaje para toda la compañía.
  1. Definimos objetivos y subobjetivos que dan autonomía a los miembros del equipo para que los alcancen, haciendo que sientan el proyecto como propio.
  1. Nos comunicamos de forma directa con reuniones a través de videoconferencias, por delante de las comunicaciones escritas y más impersonales.
  1. Seguimos un flujo de interacción Scrum, organizando reuniones de planificación para detallar tareas, breves encuentros diarios para poner en común los avances, reuniones de revisión y reuniones para hacer balance de los resultados e impulsar la mejora continua.
  1. Garantizamos la excelencia técnica para aportar un valor añadido al cliente al tiempo que optimizamos los recursos destinados a ello.
  1. Simplificamos los productos y servicios que ofrecemos: de este modo, podemos realizar cambios de forma más rápida.
  1. Mejoramos de forma continua: después de cada iteración revisamos qué ha funcionado, qué vale la pena modificar y cómo mejorar las relaciones con los otros miembros del equipo y con el cliente.

Todo esto ha supuesto un cambio de cultura en Aerín donde hemos tenido que  comprometernos desde la dirección y crear nuevos recursos para implementarla. Este nuevo modelo nos permitirá crecer en el futuro de una forma mucho más sencilla.